Yo tuve una mujer
no comía luciérnagas
ni tenía mariposas bajo las enaguas
no engendraba lanzas
y su lengua la guardaba para recibir la brizna de la madrugada.
y la ame
con las desquiciadas ansias de la primer cosecha
mientras ella miraba
como una urraca tejia el horizonte
con las alas levadas.




una mujer desquiciada
como un piquete
como un arco iris
Comentario por Faure — 2 Abril 2008 @ 11:04 AM |