Postal bajo la puerta
De pronto
hubo un temblor bajo las sábanas
y saliste todo el día a buscar un cristal para resguardar tus labios
no volviste sino con todo el mes llovido a cuestas
entre tus dedos las manecillas del reloj
colgaban como el pico de aquella urraca
que quiso amanecernos tocando en la ventana
insistente
como queriendo quebrar el tiempo.
Salvador Dalí, “Muchacha en la ventana” 1925



