Entrevista a Alí Chumacero

El norte

Chumacero

Alí Chumacero,

Artesano de la palabra

 

 

El admirable poeta que se ha instaurado en la historia poética mexicana con tres poemarios e infatigable en su labor como editor del FCE, me recibió en la sala de su casa donde los libros tapizan hasta el último de los recovecos, al entrar lo encontré jugando con una baraja inglesa, -es bueno para la memoria- me aseguró, debe serlo pues el 9 de Julio cumplirá 90 años y conserva un sentido del humor y una memoria excelsa, fue entonces que señaló su sillón favorito y comenzamos esta entrevista.

 ¿Cómo comenzó su formación como editor?

 Nací en un pueblo del estado de Nayarit, no pensaba sino en seguir en todo caso la profesión de mi padre que es la de comerciante, cuando estaba terminando la primaria, a mi padre se le ocurrió enviarme a mi y a mis hermanos a Guadalajara a terminar la primaria, estudie después la secundaria y preparatoria, después por razones de las cuales no quiero hablar, fui expulsado de la Universidad de Guadalajara cuando estaba ya terminando la preparatoria. Me vine a México y me fue muy difícil encontrar los elementos necesarios para matricularme en la UNAM, pero asistí a la facultad de letras y fui amigo enseguida, no sólo de los muchachos que estudiaban literatura, sino también de algunos de los profesores que me estimaron, que me recibieron en su casa, que conversaban conmigo porque yo desde muy niño fui un constante lector y probablemente un acertado lector, así comencé a trabajar en la literatura con Jorge González Bernal y con José Luis Martínez que también habían salido de la Universidad de Guadalajara y se habían venido a México, aquí por influencias, por amistad por relaciones con el Lic. Mario de la Cueva -entonces 1938- Secretario de la Universidad pensamos en hacer una revista, la organizamos cuyo nombre fue Tierra Nueva, salió en Enero de 1940, en la cual nos reunimos los 3 personajes que habíamos llegado de Guadalajara y agregamos a Leopoldo Zea, un muchacho de la Cd. De México, discípulo del Dr. Gaos. Francamente fue una iniciación de primerísimo orden, fue muy bien recibida, fue leída por gente muy enterada y fue muy aplaudida por los profesionales de las letras, posteriormente ya estaba yo interesado en la literatura y continúe en revistas literarias, siempre he estado relacionado con la hechura de libros, en el FCE voy a cumplir 58 años y no pienso salir de ese lugar sino con los pies por delante.

¿Cuál es su primer recuerdo de Acaponeta?

 Un día cuando mi mama me pegó, estaba yo haciendo alguna travesura infantil y me dio una nalgada, eso lo agradezco muchísimo, porque entendí que la mujer manda en el hogar, eso de que el hombre manda no es cierto, Pascal tenía razón: El hombre manda en el mundo, al hombre lo manda la mujer.

Los primeros artículos que escribe eran sobre poesía rusa…

Yo leía muchos escritores rusos, libros de la colección universal, Alfonso Reyes me contó que la mayor parte de esos libros él les corrigió el estilo, leí mucho a Dostoievski, a Tolstoi, y luego a autores menores, después ya pase a otras lecturas, pero me inicie en a lectura de autores rusos y posteriormente autores mexicanos, el autor mexicano es poco leído por los jóvenes, entonces leí sobre todo a Mariano Azuela, posteriormente reuní la obra completa de Mariano Azuela para el FCE en tres tomos enormes, me di ese gusto, porque es el reflejo de mi primera juventud como lector.

¿Cuál es su poema favorito?

De los míos el favorito es Responso del Peregrino, que viejo poema, es un poema hecho en un mar de amigos, aún no me casaba, es un poema hecho a la Virgen de Lourdes.

¿Qué será la poesía?

En la poesía me volví muy formalista, yo pienso y estoy seguro de que la poesía a lo menos que debe aspirar es a no parecerse a la prosa, son dos caminos diferentes, la poesía es una síntesis de las cosas, la prosa es un análisis, la prosa explica, la poesía no, yo evitó tener un verso de 14 sílabas y luego uno de 13 y luego uno de 8, esta todo cuidadosamente medido para fin de que haya armonía en todo el conjunto, puede ser que no haya poesía, eso es otra cosa. Yo no sé lo que es la poesía.

¿Es más fácil la prosa militante que la poesía militante?

Claro, la poesía política para mí tiene muy poco que dar.

¿Para que sirve la poesía?

No sirven para nada, la poesía es inútil, todo poema es inútil.

La inspiración ¿existe?

Si claro, la inspiración es una negación de la realidad es algo que se da dentro del poeta, independientemente de la materia que lo rodea.

A 52 años de “Palabras en reposo” ¿Por qué el silencio?

Es un libro que dice todo lo que tengo que decir, empecé a hacer unos poemas que no tuvieron ningún reflejo, a nadie le interesaban, entonces deje de escribir porque mi poesía no era para multitudes, era muy privada, entonces es muy difícil porque yo decía unas barbaridades que nadie me entendía, a veces ni yo mismo. Francamente no me gusta publicar.

¿Prefiere ser lector que ser autor?

Sí y creo que mi deber ahora que voy entrando a la madurez, 90 años, es ayudar a los jóvenes. Lo he hecho y lo hago; prestarles un libro, darles un consejo, hacer que la experiencia que yo he tenido sirva de algo para la continuidad de la literatura mexicana, será pedante lo que digo, pero es verdad, estar al servicio de, y no al servicio de uno mismo.

¿Qué le deja haber revisado de primera mano libros que ahora son clásicos de la literatura hispanoamericana?

Yo hice la obra de Fernández, de Owen, de Reyes, de Paz, de Azuela, cantidad de libros, el Pedro Páramo, casi todos los libros que ahora tienen prestigio pasaron por mis manos, no he hecho crítica literaria estrictamente, he escrito notas que animen a los muchachos a leer los libros, algunas veces he intervenido, es cierto, pero se ha dicho a veces en detrimento de los autores, pero eso es una mentira, yo no he intervenido de una forma efectiva o fuerte, alguna palabra, alguna coma, yo he respetado mucho al autor y con los grandes autores siempre han resultado positivas mis inserciones en la composición de la novela o del cuento o el ensayo.

Así mismo en su época se dijo que usted corrigió buena parte de Pedro Páramo

Eso es una mentira, Pedro Páramo no tiene de mí ni una coma, se lanzó eso para molestar a Juan, no hallaban como molestarlo y Juan se enojaba, nunca se enojó conmigo porque yo nunca lo he dicho, yo soy un empleado menor del FCE y estoy encantado de serlo porque tengo contacto directo de los libros, pero yo nunca cambié una palabra por otra, ni una escena por otra, ni mejore algún personaje, ni le puse bigotes, nada de eso, yo respete exactamente como lo entregó, lo único que sé es que la noche anterior lo estuvieron viendo él y Arreola, ellos dos lo estuvieron revisando, arreglando, no sé que le habrán hecho, pero se publicó como lo entregó él, no se publicó sólo con la lectura del Fondo, o con la lectura mía, sino con la lectura del autor. Son bromas que circulan y que quedan en la historia como si fueran ciertas pero eso es falso.

Como editor en el FCE ¿Cómo distingue una buena obra, que probablemente pase generaciones o una obra que se la comerá el tiempo?

Es muy difícil saber si una obra va a perdurar o no, por ejemplo, para Pedro Páramo hice una nota, quizá la primera que salió y la entregué a la revista de la UNAM y ahí se publicó ampliamente con fotografías del autor y al final dije que yo le ponía un “pero” a la novela, porque el juego de los tiempos en que estaba escrita no estaba bien dominado, era todo, pero eso no importa, porque es apenas la primera novela de Juan. Salí perdiendo porque fue la única.

¿De qué libro está más orgulloso como editor?

Estoy muy contento por haber trabajado con Alfonso Reyes, esos casi 30 tomos, yo le leía pruebas de los libros, hablábamos o discutíamos los asuntos, nos poníamos de acuerdo, no vayan a decir que yo le escribí esos tomos también, pero sí trabaje  muy cerca de él.

En México las becas para los jóvenes ¿en realidad ayudan a la formación literaria?

Yo he estado como jefe de becarios durante muchos años, he tenido 70–80 discípulos, se han logrado 5, entonces habrá que pensar si es útil o no la existencia de becas.

¿Le parece que los premios literarios en México son demasiados?

Premios nacionales hay centenares, entonces como cada año tiene que surgir alguno y no es correcto dejarlo baldío, no hay de donde sacarlo, eso es peligrosísimo, en poesía nada más debe haber unos 100, quizá exagero, deben ser 99.

¿Dónde nace su afición por los toros?

En 1930, yo iba a novilladas a Guadalajara, pienso que el toreo es un arte, cuando me dicen que es un arte bárbaro, yo les digo que sí, pero que es un arte, llega un momento que tiene una belleza única, un instante, no es como la danza que se prolonga con el movimiento, aquí es breve pero lo hay, la barbarie jala a los bárbaros, pero en fin no es un arte que al intelectual le interese, alguna vez fue Cuevas, Pepe Revueltas, algunos pintores iban ocasionalmente, pero en general no es un arte al que concurran, un escritor va a conciertos o a la danza no a los toros.

¿Cómo fue su relación con Octavio Paz?

Paz era de verdad un gran escritor, ojala tuviéramos otro, como era un hombre que se interesaba mucho por la política y no estaba en la izquierda, la izquierda lo ataca mucho, éramos grandes amigos, no pensábamos políticamente igual, él desde la época del 40 era muy cercano de las ideas de izquierda del marxismo pero era anti estalinista,  toda la gente de la izquierda oficial arremetía contra él, pero su odio era político, pero como poeta, Piedra de sol es un poema grandioso, recuerdo que yo no tenía coche y me llevó a la casa y me dijo: —Oye, ¿te gusta Piedra del sol?, —Sí claro, es un buen poema, y me decía: Ah, qué bueno. Como un niño. Y en efecto el poema salió y gusto pero no tanto, ya de muerto el poema sube y empieza a circular más.

¿Hubo algún consejo que no tomara?

No, he leído algunas cosas sobre técnica poética como a Valéry y luego libros menores sobre qué es poesía, pero me gusta escribir bien y volver a escribir y volver, la idea es diferenciar la poesía de la prosa, pero la poesía requiere del acento exacto, porque sino no da.

¿Le preocupa la muerte?

No, más aún ya pienso que sería bienvenida. No, la muerte es buena en cabeza ajena, me voy a morir dentro de 200 años, voy a vivir lo que yo quiera vivir y no voy a morir porque me mordió una hormiga, me voy a morir apuñalado por un marido celoso.

Publicada originalmente en El norte 05/07/2008

2 comentarios en “Entrevista a Alí Chumacero

  1. Ah, el buenazo de Alí, tengo una mini reseña de mi experiencia con él en mi blog, es simple, pero bueno. Máscaras, sí, colecciono. De hecho, tengo casi 16 máscaras en casa: un jaguar, un negrito, un español, dos máscaras japonesas, dos africanas, una hindú, varias de la costa de Guerrero y bueno, debería de tomarle fotos y las subo al blog para que las veas. ¿y tú???

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s